| Por su capacidad de análisis y espíritu
creativo se han convertido en prestigiosos profesionales
que cotizan muy alto. Pocas asignaturas tan odiadas como
las Matemáticas y pocas carreras superiores con tantas
salidas laborales como la que lleva por nombre el de ese
'coco' académico. Los matemáticos se han convertido en
prestigiosos profesionales deseados en muy distintos
sectores del mercado -sanidad, finanzas, seguridad,
defensa...-, y si antes era la docencia su destino
natural, ahora es la empresa quien se ha fijado en ellos.
Los matemáticos, por su parte, dicen que quizás sea la
mágica combinación de su capacidad de análisis y su
espíritu creativo lo que les ha llevado a cotizar tan
alto.
Mucho trabajo y bien pagado
Lo dice la Real Sociedad Matemática Española: entre los
licenciados de esta titulación superior, no se sabe qué es
estar en el paro. Así lo manifiestan los resultados
obtenidos por un estudio de esta institución académica con
sede en la Facultad de Matemáticas de la Universidad
Complutense de Madrid, encargado por la Agencia Nacional
de Evaluación de Calidad y Acreditación (ANECA), en el que
se recogen datos acerca de la inserción laboral y
experiencia profesional de los titulados en esta carrera,
tanto de los recién licenciados como de los que ya hace
más de cinco años que terminaron sus estudios superiores.
Los resultados de este informe no dejan lugar a la
duda: el 95 por ciento de los licenciados en esta
titulación encuentran empleo en menos de dos años.
Después de los cinco años, la ocupación es casi plena
(98,2 por ciento). Además, en menos de seis meses
el 52 por ciento encuentra un empleo estable.
Estos son los datos en lo que respecta a la inserción
en el mundo laboral, pero si hablamos de la remuneración
que obtienen por sus trabajos, la cosa tampoco está mal.
El informe señala que el sueldo medio de los
matemáticos oscila entre los 30.000 y los 35.000
euros anuales brutos aunque, como es lógico, a mayor
experiencia, mayor salario.
Así, entre los dos y los cinco años de experiencia
profesional, el sueldo de los titulados en Matemáticas
está entre los 20.000 y los 25.000 euros. Entre cinco y 10
años de antigüedad, aumenta de los 30.000 a los 35.000
euros, y para quienes tienen a su espalda experiencia
laboral de 10 o más años, el sueldo puede dispararse por
encima de los 50.000 euros anuales.
Diversificación laboral
Dónde se gane ese dinero y cómo puede ser, en el caso
de los matemáticos, es de lo más diverso. Tradicionalmente
ésta era una carrera abocada a la docencia, y lo normal es
que alguien que se especializaba en Matemáticas terminara
dando clases acerca de ecuaciones, integrales y fórmulas.
Pero durante los últimos años esta tendencia ha cambiado,
y aunque todavía son muchos los matemáticos que terminan
en el ámbito docente (38,3 por ciento), cada vez
son más los que se decantan por el sector financiero
(16,4 por ciento), la Administración Pública (14,5 por
ciento), empresas relacionadas con la actividad
informática (7 por ciento), consultorías (6,6 por ciento)
y organizaciones científicas y tecnológicas (5,1 por
ciento).
Para llegar a la obtención de estos datos se han
analizado las respuestas de más de 500 matemáticos que han
participado en este estudio. Y para ver cuáles son los
sectores profesionales que se rifan sus servicios, se ha
procedido a revisar unas 1.500 ofertas de empleo
aparecidas a través de diferentes canales (prensa,
internet…) durante los primeros cinco meses del año. Esos
sectores que reclaman los servicios de los matemáticos son
la Administración de Empresas, Calidad, Producción e I+D,
Finanzas y Banca, Informática y Telecomunicaciones,
Ingeniería y mandos técnicos, y Marketing y Comunicación.
Lo más valorado: su capacidad analítica
El informe pone de manifiesto que tanto las
titulaciones de Matemáticas como la de Estadística tienen
mucho peso a la hora de buscar trabajo, y que son muchas
las áreas profesionales en las que estos licenciados son
altamente valorados. Las razones de ello quizás haya que
buscarlas en su capacidad analítica a la hora de tomar
decisiones y resolver problemas. "Los matemáticos
podemos aportar a la empresa estructura mental, además de
orden en el sistema de trabajo, facilidad para
aprender métodos y capacidad de análisis", afirma Marilena
Molina, matemática que, en la actualidad, trabaja como
gerente de proyectos de Mapfre Asistencia.
Anabel Mediavilla, matemática y jefe técnico de un
proyecto dentro de Deimos Space, la empresa española que
colabora en la creación del Sistema Galileo -el GPS
europeo-, añade a esas cualidad alguna más. "Tenemos un
gran espíritu creativo y una enorme capacidad para
adaptarnos a cualquier sistema de trabajo -señala-. Los
matemáticos somos como las navajas suizas, tan versátiles
que servimos para todo".
Cada vez menos alumnos
A pesar de este demostrado éxito en el mundo laboral,
los jóvenes que se deciden a cursar estudios de
Matemáticas o Estadística son cada vez menos. De hecho,
durante el período comprendido entre 2000 y 2005 la
reducción de matriculados en las universidades de nuestro
país en estas materias ha sido de un 43 por ciento, en el
caso de la licenciatura de Matemáticas , y de un 31 por
ciento en la de Estadística.
Lo que demuestra esta alarmante reducción en el número
de estudiantes es que estas titulaciones pueden
ser atractivas para las empresas, pero parece que no tanto
para el alumnado. ¿Por qué? Para encontrar una
respuesta, lo más probable es que haya que remontarse en
el tiempo, hasta llegar a los primeros pasos en la
escuela. Allí las matemáticas no gozan ni de buena salud
ni de buena fama. El fracaso académico en esta asignatura
es clamoroso y quizás ahí esté la base del problema. "En
nuestro país las Matemáticas en la escuela -señala
Marilena Molina- se enseñan de la misma manera que se
enseña la Historia: de memoria. La enseñanza básica en
esta materia está mal enfocada, porque no prepara al
alumno para razonar fórmulas o desarrollo de problemas,
sólo para aprendérselos de memorieta".
Anabel Mediavilla es de la misma opinión: "Si se saben
enseñar, las Matemáticas son apasionantes y lo que es
necesario es transmitir al alumno esa pasión"
Fuente:
eleconomista.com |