| Para la gran mayoría de las personas la
asignatura de matemática no trae buenos recuerdos. En
general es el área donde los niños presentan las
calificaciones más bajas y por lo tanto, dificultades en
adquirir estas nociones. Es por ello que muchos se quedan
con el mal recuerdo y no pueden superar el “simplemente
soy malo para las matemáticas”. Carolina Cortés Díaz,
Educadora de Párvulos y docente de la Carrera de Educación
Parvularia de la Universidad Andrés Bello explica que a
partir de esta realidad surge la necesidad de buscar
estrategias y metodologías que despierten en los niños el
gusto y el goce por esta materia.
“Desde mi experiencia en el aula, los pequeños deben
tocar las matemáticas, jugar con ellas, experimentarlas;
verbalizando cada uno de los procesos, comenzando a
partir de su cuerpo y luego con material concreto, lo cual
debe ir acompañado con una correcta jerarquización por
parte del educador de los contenidos a entregar”,
enfatiza.
Al entregar un contenido el educador debe manejarlo en
su totalidad, esto le dará la soltura para presentar de
diversas formas el contenido y así el niño recepcionarlo
de maneras diversas a través de diferentes canales
(visual, auditivo, táctil)
Otro aspecto importante para la enseñanza de las
matemáticas y la correcta adquisición por parte de los
niños de este tipo de conceptos, es el lenguaje que el
docente utilice en cada una de sus clases. “Este debe ser
explícito, no dejar nada a la imaginación del niño. Por
ejemplo, si quiero enseñar patrones les diré claramente a
mis alumnos: Hoy vamos a aprender patrones, en matemáticas
nada se supone todo es”, advierte la docente de la U.
Andrés Bello.
Matemáticas Siempre y en Todas Partes
Carolina Cortés agrega que es importante entregar
conceptos matemáticos en forma transversal y no aislar el
contenido de la rutina diaria. Por ejemplo es posible
trabajar en la con el área de lenguaje y realizar un
grafico con la cantidad de sílabas de cada palabra, o bien
estar con ciencias y clasificar objetos dados, estar en
arte y seriar los colores con que se trabaje, en Educación
Física y leer nuestro circuito como un patrón.
“Al experimentar estos conceptos en forma transversal
el niño podrá visualizar a las matemáticas como un todo,
lo que le ayudará a encantarse con este mundo numérico”,
señala.
La reiteración es otra herramienta que ayuda a que los
menores en el período preescolar adquieran más fácilmente
los conceptos matemáticos. La docente de la U. Andrés
Bello explica que en la medida que los educadores
verbalicen la acción y lleven a los niños a experimentar
de muchas maneras distintas el mismo concepto, mejorará la
comprensión del mismo. “Por ejemplo, trabajar grafía
numérica en diferentes formatos y con distintas técnicas,
realizando preguntas que apunten a la habilidad trabajada,
pero con un solo objetivo final”, agrega.
Otro aspecto en el aprendizaje y goce por las
matemáticas es la calidad del material con que se trabaja
en el aula. “De acuerdo a mi experiencia, he observado
que para que los niños logren adquirir este goce por las
matemáticas es importante que el material que presentemos
sea variado y llamativo, debemos recordar que los párvulos
se dejan llevar por lo perceptivo y a partir de esta
característica debemos organizar nuestras sesiones de
trabajo”, acotó Carolina Cortés.
Fuente:
chile.com |